"Rematado ya su juicio, vino a dar en el más estraño pensamiento que jamás dio loco en el mundo" (Miguel de Cervantes, El Quijote ). Estudiar letras, arte, dedicarse a la cultura en un país como el nuestro es, por lo menos, un despropósito. La pobreza -nulidad inclusive- de hogaño comparada con la tradición, ya muy lejana, de escritores, pintores, escultores, músicos, cineastas... De antaño... ¡Qué cringe ! Es deprimente recordar un pasado que sí fue mejor -y aún mejor, no hablar de eso. Si le preguntáramos a un promotor cultural la razón de la decadencia artística mexicana, su respuesta sería -literalmente- un emoji triste. Sabemos que, en la era de las redes sociales, los funcionarios públicos están más preocupados por sus followers que por sus votantes, y aún menos les significan los ciudadanos. Lo irónico es que siempre están trabajando -en un gerundio perpetuo- y lo que nos falta ahora nos sobrará en un futuro que algún día habremos de alcanzar. La activida...
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