Cocca y "La bomba"

 El nuevo comisionado de la FMF, Juan Carlos "La bomba" Rodríguez, anunció el despido del argentino Diego Cocca como DT de la Selección Mexicana de Futbol, en un predecible pero inesperado cambio de rumbo en el sinuoso camino hacia el Mundial del 2026 a celebrarse en Estados Unidos, Canadá y México. 

En su videocomunicado "La bomba" dijo que la Selección de futbol era un "patrimonio de la afición" y que los mexicanos vendían su coche o hipotecaban su casa para seguirla por todo el mundo. Nunca mintió, pero no digas mamadas, la gente mejor debería de hipotecar su casa para la educación de sus hijos y vender su carro para ir a un concierto de Blackpink, no para seguir a un pinche equipo.

 Definir a un equipo deportivo como un patrimonio es exagerado, incluso fetichista; pero ¿qué tal considerarlo como un producto?, ¿y a los aficionados como consumidores? Mejor, ¿verdad? De esa manera el "patrimonio de la afición" se convierte en el producto de los clientes, salvaguardando un negocio tan redondo como la pelota de futbol. 

El problema que aún veo consiste en sobredimensionar a un equipo que, en efecto, mueve masas, desata pasiones desenfrenadas y, sobre todo, obnubila muchos juicios. Empezando por el de "los dueños del balón", morros básicos que no saben que para construir un edificio hay que empezar precisamente por la base y no a la mitad de la cosa meter la azotea, y todo así alv. En una institución deportiva que se respete no puedes elegir al entrenador antes que al presidente, trastocando todo, para que resulte un desmadre que ni Dios padre sea capaz de enmendar. 

Cocca, "Tata", no son los culpables... Si el futbol mexicano sigue siendo una mierda desde su estructura, nunca dejará de ser una mierda. Nunca seremos campeones del mundo, ni los gigantes de la Concacaf. Seguiremos preguntándonos por qué en un país de 130 millones de cabrones no podemos encontrar a 11 que jueguen como los putos amos del mundo. 

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