Realidades y ficciones
Es frecuente escuchar que la realidad supera a la ficción. Considero que esta afirmación es inexacta. Mejor dicho, la realidad se supera a sí misma. La ficción es la realidad desplegándose, bifurcándose, recreándose. No hay más que realidad. Lo que llamamos ficción tiene como base la realidad; es, en todo caso, otra faceta suya, sin importar cuán retorcida o rebuscada. De manera absoluta la realidad abarca todo. No existe ninguna posibilidad de inventar nada que no pueda llegar a ser real, así como no hay nada real que no pueda ser inventado, porque la realidad es única e inalterable, admite todas las proposiciones y, en consecuencia, todas las contradicciones. Como el lenguaje, la realidad es subjetiva y arbitraria, no hay ninguna relación consustancial entre el mundo circundante y nuestras percepciones, aún menos en la forma en que lo expresamos, entre los dichos y los hechos. Porque los dichos son ficciones, y los hechos, realidades; ambos corresponden a planos diferentes de una mis...