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Mostrando entradas de mayo, 2023

Los hijos de la chingada 2.0

Con pesar, incrédulo, perplejo, observé el video en el que un grupo de seres humanos murió en el incendio del Instituto Nacional de Migración de Ciudad Juárez, mientras unos guardias salían tranquilamente del lugar y hasta regresaban para apagar la luz. Todos lo vimos, ¿verdad? Atestiguamos la psicopática indiferencia con la que los vigilantes dejaron a los migrantes encerrados, quemarse vivos, suplicando piedad.  Es proverbial la bonhomía -¿servilismo?- del mexicano cuando se trata de ayudar al extranjero proveniente de un país que consideramos superior (cultural o económicamente) al nuestro, cuando se trata de ayudar a la "güerita" o al "güero". Empero cuando es perentorio auxiliar a un grupo de migrantes que vienen de un país "más jodido", no somos capaces de abrir una reja para que cuarenta personas, que ni siquiera están en la cárcel, ni en un campo de concentración, ni en los hornos de Hitler, ni en una mazmorra militar, puedan salvarse. No en la cár...

Realidades y ficciones

Es frecuente escuchar que la realidad supera a la ficción. Considero que esta afirmación es inexacta. Mejor dicho, la realidad se supera a sí misma. La ficción es la realidad desplegándose, bifurcándose, recreándose. No hay más que realidad. Lo que llamamos ficción tiene como base la realidad; es, en todo caso, otra faceta suya, sin importar cuán retorcida o rebuscada. De manera absoluta la realidad abarca todo. No existe ninguna posibilidad de inventar nada que no pueda llegar a ser real, así como no hay nada real que no pueda ser inventado, porque la realidad es única e inalterable, admite todas las proposiciones y, en consecuencia, todas las contradicciones. Como el lenguaje, la realidad es subjetiva y arbitraria, no hay ninguna relación consustancial entre el mundo circundante y nuestras percepciones, aún menos en la forma en que lo expresamos, entre los dichos y los hechos. Porque los dichos son ficciones, y los hechos, realidades; ambos corresponden a planos diferentes de una mis...